Camino a la vejez (parte 4).

Publicado en •

Con los años me doy cuenta de que es mas practico ahorrar palabras, las palabras son un arma de doble filo que te puede salvar o destruir, la cuestión es simple, en mi país (Argentina), se usa una frase que dice: "El que calla otorga.", parecería ser que si no hablas sos un pobre perdedor, con ello me doy cuenta de lo necio que somos, hablar todo el tiempo nos hace débiles por que desvirtuamos los argumentos, es allí cuando el pensamiento se separa del mensaje que queremos dar y con ello surgen las incoherencias; es por ello que prefiero las personas que le dan mas importancia a las acciones ( buenas acciones ) que las palabras, las palabras no tienen sentido si no se trasladan a los hechos y las acciones ya que los humanos somos seres de acción, la no acción nos hace seres inertes y eso no va con nosotros. Las acciones son las que producen los cambios profundos, las palabras son el timón, el guía, están para mostrarnos la forma de actuar.

La vida se forma de acciones y recuerdos, y las palabras ganan importancia en ese aspecto, son las guardianas de nuestros recuerdos, nuestros recuerdos son la suma de todos los aspectos que nos hacen lo que somos y estos se guardan en nosotros en forma de imágenes y palabras, el detalle es que solo podemos transmitir nuestras acciones pasadas en palabras, esas palabras son la que alimentan nuestra estructura mental, nuestra psicología, nuestra lógica; es parte de nuestro sentido de existencia, mas allá de ello hay un detalle, ese detalle es que estas imágenes y palabras que dan origen a nuestros recuerdos son resultados de nuestras acciones, esas acciones a las que llamamos vida.